Mercy pasó casi todo el fin de semana durmiendo. Durmió durante horas, y eso la ayudó a recuperarse de la semana agotadora. El domingo por la noche se sentía renovada. Ya no le dolían los músculos. Tenía la mente despejada. Estaba lista para una nueva semana de trabajo.
El lunes por la mañana se plantó frente al espejo. Se cepilló el cabello hasta dejarlo brillante. Se puso un maquillaje ligero, apenas lo suficiente para resaltar sus ojos y darle color a sus labios. Le sonrió a su reflejo. Se ve