El viento helado soplaba a través del pueblo devastado, cargando el eco de los gritos de los habitantes que aún huían del caos. Tara sentía cómo su corazón latía con fuerza, mientras Rhidian daba un paso adelante, su espada brillando bajo la pálida luz de la luna. Detrás de él, Bella y los demás se posicionaban con armas en mano, listos para enfrentarse a Azrael y sus seguidores.
Tara observó a Azrael con detenimiento. Había algo en él, en su forma de mirarla, que le resultaba profundamente inq