Salvatore llegó a Madrid, ya lo esperaban en el aeropuerto y fue directo a la mansión Rinaldi.
— Madre, padre. — Saludó a Kiara dándole un beso en la frente y a su padre un frío abrazo.
— ¿Cuál es la urgencia madre?
Kiara lo miró y caminó de un lado a otro.
— Hijo. ¿ Como es eso de que te has casado? ¿ Como es que te casas y no somos partícipe de tan gran evento?
Salvatore miró a su padre y luego a Kiara.
— Yo sé que eres adulto, y que sabes lo que haces. ¿Pero un matrimonio así de repentino?