Amaranta cada día estaba de mal humor, sentía la necesidad de que Salvatore no se acercara a ella, le tenía poca tolerancia, pero cuando tenían sus juegos con el enmascarado ahí si estaba muy deseosa de su hombre.
— Es que no se por que me sucede esto, amo a mi esposo, pero no sé.
— Estarás embarazada otra vez, los síntomas no solo son dormir y sentir antojos, también hay diferencia en ellos. — Le decía Stella.
Amaranta la miró, no creyendo lo que escuchaba.
— El método de anticoncepción no m