La cena fue servida en el jardín, y así pasó la hora de la comida entre conversas y risas, en un ambiente lleno de armonía, sintiendo en sus corazones la calma que necesitaban sentir desde hace muchos años.
— Abuelos, mañana iremos de pesca, ¿Verdad?
Francesco miró a Salvatore, esperando una respuesta.
— Si mi abuelo no tiene compromisos, iremos de pesca.
Francesco sonrió y respondió.
— por supuesto que no, y si los tuviera los cancelaría, quiero ir de pesca con mis nietos, así como lo hacía co