Umara:
—Debemos atacar a los rebeldes de inmediato.- propuso Zai.
—Un ataque relámpago y sorpresivo, sería lo mejor.- comentó Mem.
—¿Y si dejamos que Assian la traiga de vuelta? – preguntó Cítiê.- estoy convencida de que ha salido a rescatarla.
—Con todo necesitará apoyo. ¡Es un guerrero cambia formas pero el enemigo es un ejército de miles! – chilló Burya.
—¿Qué piensa de todo esto, Señor?- preguntó Cítiê dirigiéndose a Alessios, quién se sentaba entre ellas, en el salón del té.
—Lo que yo cre