Una semana antes del regreso de Umara a la capital:
—Algo le sucede al cachorro.- comentó Zai, bebiendo de su té favorito.
—¿A qué te refieres?- preguntó Burya, masticando un pastel.
—¿No lo han notado? Desde que regresó de su última correría se la pasa melancólico, y distraído.
—Ahora que lo mencionas, sí… me ha extrañado grandemente que desde hace casi un mes no se escapa a dar sus paseos por el reino. Y sí, se le ve…no sé, ¿triste?
Cítiê escuchaba la conversación de las demás mujeres del con