—¿Crees que tendrá solución nuestro problema?¿Seremos capaces de darles hijos a nuestro amado algún día?- susurró Cítiê, visiblemente consternada.
—Quizás, con el tiempo. Tal vez dentro de unos cinco a diez años…- aventuró a explicar Umara, lo cierto es que ni ella misma estaba muy segura, la mezcla de dos venenos hacía las predicciones inexactas . La única persona que podía darles una respuesta clara y segura, se negaba a hablar. Habiendo tomando un voto de silencio desde la muerte de su herma