XXXVIII. Un trato muy ventajoso
Punto de vista de Alan:
Me sentí demasiado asombrado y feliz cuando Estefanía me invitó a cenar a su departamento.
Hoy no ha dejado de sorprenderme ni por un segundo y por muy inseguro que esté, con respecto a como me perciben sus sentimientos, presiento que aún tengo una oportunidad y que la secretaria Monroe, no me ha desterrado para siempre de su corazón.
Nunca había estado aquí después de que ella se mudó, solo anteriormente cuando lo compre para dárselo y revisar que fuera perfecto para el