LXIII. Te lo pido como tu hombre y tu futuro esposo
Punto de vista de Estefanía:
Mi reloj biológico siempre me despierta a la misma hora temprano, todos los días y al igual que siempre, pretendo levantarme para ir a organizar las cosas de la empresa, ya que Alan hoy trae a su abuela de vuelta a la casa.
Abro los ojos y ya me voy acostumbrando al nuevo entorno del cuarto, a lo que no estoy acostumbrada es a dormir con Alan en la misma cama y mucho menos, con el estilo de cucharita que tenemos ahora mismo.
Alan me está agarrando posesivamente por