LXVI. La droga se resuelve en 9 meses
Punto de vista de Alan:
Cuando Estefanía entró en esa habitación donde llevaba uno tiempo esperándola, la quise abrazar para sorprenderla en la oscuridad, pero lo que me encontré fue un susurro de ella diciéndome que tenía mucho mareo y ganas de vomitar.
Enseguida pensé, que a pesar de nuestros esfuerzos y de todas las personas que teníamos vigilándola, había sido drogada finalmente.
"¿Cómo lo hizo esa m@ldita?", me pregunté, pero ahora no era el momento de las especulaciones.
La senté en el