LIV. Pelea con el padre del año
Y como son las cosas increíbles de la vida, en realidad al parecer todo lo que salía de la boca de mi nuevo abogado, estaba tan superbién fundamentado y explicado, que hasta yo, que sabía, que todo no era cierto, me lo creía.
Supongo que es por eso que debería estarle cobrando una pequeña fortuna a Alan, al final con tantas deudas monetarias que tenía con él, iba a tener que acceder a otra noche de pagos, en la habitación 406 del Hotel Emperatriz.
Cuando entrevistaron a Alan, dijo con mucho des