Mundo ficciónIniciar sesiónEl vestíbulo del penthouse del St. Regis estaba sumido en un silencio lujoso y artificial. Alessandro Bellini esperaba junto a los ascensores privados, vestido con pantalones de pijama de seda y una bata de cachemira. Su rostro, normalmente impasible, estaba marcado por la preocupación.
Las puertas del ascensor se abrieron con un susurro. Luca salió. No parecía el magnate multimillonario que había







