—¿Qué? —Paula abrió los ojos de par en par, como si no pudiera creer lo que escuchaba: — ¡Eso es imposible! ¿Cómo es posible que Eric haya estado enamorado de mí?
Luna suspiró y le dijo: —¿Te acuerdas cuando me casé con Eric y te pedí que fueras mi dama de honor?
—Claro que me acuerdo.
—¿Sabes quién fue el que insistió en que fueras tú?
—No me digas que fue Eric quien lo pidió.
Luna lo confirmó: —Exactamente, fue él. Tú ya estabas comprometida con Vicente, y yo no pensaba pedirte que fueras la d