Aunque Eric aceptó de palabra, sus pensamientos iban en otra dirección.
Planeaba hablar en unos cuantos días con el esposo de Paula para ver si había alguna forma de retrasar el proceso de transferencia de la casa. Podía ganar tiempo, y para cuando yo lograra conquistar a Luna, él ya estaría listo para enfrentarse a ella y presionarla para que se fuera con las manos vacías.
El destino podía ser incierto, pero él confiaba en que sus extraordinarias habilidades para manipular la situación le permi