Capítulo122
Luna era muy lista y de inmediato supo cómo seguir con la actuación.

De repente, comenzó a llorar de nuevo, con un tono tan convincente que hasta a mí me habría engañado si no conociera la verdad: —¡Apenas tengo 31 años! Estoy en la flor de mi juventud, ¿cómo voy a enfrentarme a la menopausia tan pronto? ¡¿Y si no puedo tener hijos, entonces, qué voy a hacer?!

—Paula, dime, ¿qué hago?

Las lágrimas corrían desbordadas por su rostro con tanta naturalidad que su actuación parecía completamente auté
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