Capítulo121
—¡No te preocupes por mí, Luna! Soy capaz de manejar cualquier asunto, — dije con confianza, golpeándome el pecho.

En ese preciso momento, frente a Luna, ya no me sentía como su —hermanito— sino como un hombre.

Un hombre de verdad no permitiría que la mujer que ama se preocupara por él.

Un hombre debe ser seguro de sí mismo y además proteger a la mujer que ama.

Luna no pudo evitar reírse de nuevo: —¡Eres terrible! Me haces querer llorar otra vez.

—¡Ni se te ocurra volver a llorar! Se te inflaman
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App