Pero ¿qué clase de lógica absurda era esa? Si de verdad querían conseguir un novio, ¿no deberían buscarlo en un lugar decente, con algo de sentido común?
¿Ir a un bar a buscar pareja? ¡Por favor que era esto!
Esos sitios estaban llenos de humo, ruido, tipos con más alcohol que cerebro, y con suerte alguno que otro farsante vestido de traje que quería impresionar a las ingenuas. ¡No era exactamente el lugar donde uno esperaba encontrar al amor de su vida!
La verdad, me quedaba bastante claro: las