Capitulo806
Lo más impactante de todo era que Carla, descaradamente, no llevaba nada debajo de aquel atuendo.

Sus generosas curvas, blancas como la nieve recién caída, se perfilaban seductoras bajo el tenue tul carmesí con una provocación casi obscena. Cada movimiento suyo hacía que la seda rozara sus pezones erectos, creando un espectáculo que habría hecho enrojecer hasta al más mojigato de los monjes.

—¡Eres una tentación andante! ¿Seguro que en tu vida pasada no fuiste algún tipo de demonio seductor? —No
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP