Me consumía por completo el remordimiento. Me arrepentía profundamente de haber aceptado tan rápido aquella propuesta.
Pero ¡un hombre de palabra no retracta lo dicho!
¡Las palabras una vez pronunciadas no deben traicionarse con ligereza!
Pase lo que pase, debía aguantar con determinación. Incluso si al final no lograba cumplir con las exigencias de Jorath, al menos podría decir que lo había intentado con todas mis fuerzas.
Pasemos ahora a lo de Kallen.
Su primo era el respaldo más poderoso que