—¿De verdad? Entonces, cuando tenga tiempo, tal vez la doctora María pueda revisarme también, — comentó Eric con una sonrisa que dejaba ver intenciones ocultas, mientras sus ojos recorrían sin disimulo la figura impresionante de María.
No podía evitar imaginar cómo sería estar con una mujer tan atractiva como ella, qué se sentiría hacer el amor con alguien de su belleza glacial.
Sin embargo, María lo ignoró por completo durante toda la velada. Eric, por otro lado, necesitaba satisfacer sus urg