Lucía seguía en absoluto silencio.
Su mente estaba llena de pensamientos contradictorios, incapaz de encontrar claridad. No podía evitar sentir una fuerte punzada de celos y dolor al imaginarme en una relación íntima con otra mujer, con María en este caso.
Sin embargo, sabía bien que, aunque fuera el hermano de su esposo, lo que yo hiciera fuera de su presencia no debería afectarla de esa manera. No tenía ningún derecho de sentir celos o dolor. Esa lucha interna, entre lo que sentía y lo que cre