Maldita sea, María resultó ser la versión femenina de Sherlock Holmes.
Había logrado descubrir una evidencia tan crucial que yo había pasado por alto.
Justo cuando estaba rompiéndome la cabeza pensando en cómo responderle, mi cuñada intervino y dijo, —el aroma en Óscar se debe a que estuvo en contacto conmigo. Doctora María, si no me cree, puede comprobarlo usted misma.
Mientras hablaba, mi cuñada extendió con delicadeza su brazo hacia María.
Parecía que a María no le gustaba mucho el contacto f