POV. Adrian
Entré de nuevo en la casa, en el salón. Todos me miraron, sus caras llenas de miedo y esperanza. Me detuve en el centro de la habitación, el centro de su universo roto.
—Escuchen todos —dije, mi voz fuerte y clara, cortando el silencio denso—. Sé dónde está Amelia. Bueno, no sé dónde está físicamente. Pero sé quién la tiene. Y sé qué quiere.
Me acerqué a Ana, la madre de Amelia, y me arrodillé frente a ella.
—Señora Ana… mire mis ojos. Le prometo, con mi vida, que traeré a su hija d