POV. Adrian
El frío de la noche me golpeó en cuanto las puertas se cerraron a mis espaldas, pero no era el aire lo que me helaba hasta los huesos. Era la figura que aguardaba en lo alto de las escaleras de mármol, recortada contra la luz dorada que se filtraba desde el interior.
Un espectro vestido a medida, impecable, inamovible, con el poder adherido a la piel como una segunda capa. No parecía un hombre esperando a su hijo. Parecía un juez aguardando una sentencia.
Sus ojos azules se clavaro