PUNTO DE VISTA DE BELÉN**
Había estado sentada con este ridículo vestido de novia durante lo que parecieron horas, viendo cómo Teresa y Vivienne se destrozaban mutuamente en una sala de espera de hospital como si estuviéramos en una telenovela retorcida en lugar de esperar a saber si el hombre con el que se suponía que me casaría hoy siquiera sobreviviría a la noche.
Teresa acababa de declarar que no se iba a ir sin importar lo que dijera Vivienne, parada allí con su pijama arrugado y Lucía af