PUNTO DE VISTA DE MARCOS
Llegué al café de la calle Quinta quince minutos antes porque había aprendido hace mucho que controlar el entorno significaba controlar la conversación, y quería todas las ventajas posibles al tratar con Isabela.
Pedí un café solo y me senté en una mesa junto a la ventana desde donde podía ver la calle, observando a la gente pasar mientras intentaba calmar la energía nerviosa que me recorría las venas.
A las doce en punto la vi.
Isabela caminaba por la acera de una form