—Rosaura—
Mi primer día de trabajo. El primer empleo que conseguí por mi propia cuenta. Admito que se sentía jodidamente bien.
Me levanté mucho más temprano de lo habitual. Me di una ducha larga con agua fría para espantar los nervios, me vestí con ropa cómoda y bajé a la cocina para prepararme el desayuno. Me senté a la mesa con el teléfono en mano, reproduciendo unos cuantos videos instructivos mientras comía una ligera ensalada de frutas; después de todo, necesitaba ponerme a dieta estricta