—Se-señor... ¿Está…?
—Harry. —Me interrumpió de inmediato.
—¿Disculpe?
—Harry. Llámame Harry. —dijo, ladeando un poco la cabeza.
Parpadeé por un segundo, asimilando la orden. —Ok... Señor... Harry...
—Harry —volvió a interrumpirme, con una fijeza en su mirada que me obligó a enderezar la espalda.
Entonces, haciendo un esfuerzo supremo por contener mis nervios, lo dije: —Señor... Harry, ¿está completamente seguro de lo que hace?
—Harry —volvió a interrumpir por tercera vez, con una paciencia