66: Todo su culpa.
Eduardo sollozó.
—¿Qué fue lo que ocurrió con nosotros? Yo te amaba más que a nadie en el mundo, tú y madre eran toda mi adoración…pero en un momento, todos aquellos momentos y sentimientos se perdieron cuando mi padre comenzó a educarme con dureza para ser el próximo Duque de Balmoral…ya no había tiempo para salir a jugar contigo, ya no había un momento feliz del cual platicar hasta quedarnos dormidos…y entonces, comencé a rechazarte porque padre decía que eras débil para ser su heredero y no