47: Todos sus planes.
—Bueno, hemos terminado aquí, con esto ya no quedaran más dudas. — dijo Mónica acomodándose la ropa, para luego abrazar a su tía.
—Aun así, no te confíes. Debemos seguir alertas. — respondió Melina.
Y saliendo ambas de aquel consultorio, ambas abrazaron a sus hombres quienes seguían celebrando. Mónica, abrazada a Eduardo, nuevamente sonrió.
En el castillo de Balmoral, Daniel se preparaba para marcharse, era de noche, pero debía partir de inmediato a Londres. Emma, se mantuvo serena en la entrad