46: En silencio.
En la Villa Cottage, la tarde finalmente comenzaba a caer, y Mónica sonreía al mirar aquel video en su celular. Eduardo apenas le había dirigido un par de palabras, pero con aquel video en su poder, estaba segura que calmaría cualquier duda que pudiera estarle surgiendo, por si acaso. Vistiendo un precioso vestido amarillo, salió de su habitación. Todos se hallaban en el salón principal de la propiedad, y era el momento de actuar. Entrando, sonrió como nunca lo había hecho.
—Mónica, es bueno te