33: Con miedo a avanzar.
El viejo jardinero Campbell, recordando al joven señorito que solía llorar por casi todo cuando era muy pequeño, se atrevió a palmear la espalda de su joven amo tal cual lo hacía cuando Daniel Lancaster era tan solo un niño que buscaba refugio entre las rosas, así como lo estaba haciendo ahora.
—Una copa de cristal que se ha roto se puede transformar en un tesoro, si con amor y paciencia, rellenamos cada surco en ella con oro. Las emociones mi señor, son lo mismo. Reemplace el dolor con amor, l