101: Sin remordimientos.
La mañana daba comienzo con un timbre de celular conocido que le resultaba muy agradable. Levantándose de la cama de su pequeño hijo, Emma tomaba su teléfono para ver el nombre de aquel viejo amigo que la ayudo en muchos aspectos de su vida actual, su mejor amigo.
—Vaya ¿Pero mira quien esta llamando? El desaparecido Niklaus Parker, esta si que es una sorpresa — respondió Emma con un deje de sarcasmo.
Escuchándose una risa masculina del otro lado de la línea, Emma sonrió.
—Eso debería decirlo y