73. El pez mordió el anzuelo
Capítulo 73
Salón privado de la mansión Ravencroft, 1:15 a. m.
Las luces del gran salón ya estaban apagadas, las flores comenzaban a marchitarse y el eco lejano de las risas moría en los rincones.
En el salón más discreto de la mansión, una tetera humeante, unas tazas de porcelana con bordes dorados, y tres figuras relajadas ocupaban los sillones más cercanos al fuego tenue.
Jazmín, Rose y Elías.
Amie se había retirado temprano… o eso creían.
En realidad, estaba justo afuera del umbral, oculta