7. Un desayuno
Capítulo 7
Hace un año
La luz tenue del amanecer se colaba a través de las cortinas gruesas, tiñendo la habitación de tonos dorados. Jazmín abrió los ojos lentamente, con una sensación extraña apoderándose de su cuerpo.
Un leve dolor entre sus piernas y la hizo gemir bajito, los músculos de su cuerpo protestaron como si hubiera hecho un maratón de ejercicio intensivo y se llevó una mano al vientre, cubriéndose instintivamente. Estaba desnuda, en una cama que no era la suya, con sábanas oscuras