Diana escuchaba horrorizada los gritos de terror que tanto el director como la enfermera emitían, se imaginó lo espeluznante de la escena y se llenó de miedo, pero en ese momento necesitaba ser fuerte, pues de ello dependía su completa libertad y la de su amiga. El fuego empezaba a propagarse rápidamente, la alarma antiincendios comenzó a sonar, causando una gran conmoción en todos los presentes.
– La clínica se quema – Gritó con espanto uno de los guardias.
– Rápido, salgamos de aquí, muy pron