Capítulo 56
Antoni lo sabía. Eso fue lo que pensé cuando me arrojó a la cara aquella pregunta a la que tanto le temía. En el fondo deseé ser sincera, decirle la verdad, explicarle que todo fue un terrible malentendido, que me arrepentía de nunca haberle dicho que Tobi era su hijo, pero por alguna razón su mirada me desarmó por completo. No fui capaz de ser sincera. Me embargó la idea de que me quisiera alejar de mi niño.
—No —le dije—. No, no es tu hijo. ¿De dónde sacaste eso?
—No soy estúpido,