Capítulo 50
Luces, música y máscaras, eso era lo que veía a donde quiera que miraba. Todos parecían desconocidos en aquel lugar. Era como si las máscaras les diera a todos la libertad de hacer lo que quisieran. En los rincones más apartados se podían ver parejas besándose y tocándose con pasión mientras en medio del salón muchos bailaban como si no hubiera un mañana.
—Esto parece una fiesta universitaria. —le susurré a Antoni al oído.
—La verdad es que sí. El problema es que cuando llegas a cie