Capítulo 15
—Señorita, ya le dije que no puedo hacer eso. La información de nuestros clientes es privada. No sé cuáles son sus intenciones. Puede caminar por todo el centro si quiere y buscarla personalmente.
Miré al moreno que tenía delante de mí con mala cara y tras un suspiro saqué mi monedero y le tendí unos cuantos billetes.
—¿Con eso está bien? —pregunté esperanzada.
El hombre me miró por unos segundos en los que no aparté la mirada para que viera que iba a continuar insistiendo y al fin