Capítulo 4.5: Los tres sin manada.
Ella se sorprendió, no tanto por que le pidieran perdón, eso no le importaba ya, si no por el hecho de que Lyaus le hizo caso a lo que dijo Arats, sin refunfuñar o responder groseramente.
-Ya paso, esta olvidado- Ella le quiso quitar importancia a lo que paso.
-Muy bien, ahora todos somos amigos otra vez- Arats tomo uno de los palos que tenía una codorniz, y la ingirió de un solo bocado, aun con comida en la boca dijo – Basta de sus evasivas, ocupo saber en qué están metidos- Selini miro a Lya