Capítulo 4.1: Los tres sin manada.
-Jajaja- Su risa era atronadora, burlona y despreocupada – Entonces pequeño, tienes que escoger mejor tus batallas, así no podrás impresionar a esta pequeña señorita, jajaja- La risa causaba una sensación de impotencia y desagrado en Lyaus.
Él se presentó a ellos como Arats Hundur, el dueño de este edificio y de todos los demás que estén a la redonda. Señor del bosque y montañas.
Él era muy amable y rápidamente ofreció una comida y una fogata para pasar la noche.
Como son sus invitados, as