Capítulo 8. De verdad lo intenté, pero no puedo.
El cuerpo de Sila dejó de funcionar un momento, sus dos manos dejaron de hacer fuerza, y su corazón empezó a latir más fuerte que antes, cuando regresó a sus sentidos quiso alejarse, debía hacerlo antes de que no pudiera resistir.
¿Por qué estaba él jugando así con ella?
–Ali deja… –el hombre tomó su rostro entre sus manos buscando intensificar el beso, ella no quería corresponderle, pero de repente las palabras de la chica pasaron por su mente: “Las cosas pueden cambiar” ¿acaso podríamos