Capítulo 142: Muchas complicaciones.
Quitándose la ropa y forzando a Renato a quitarse la suya, Mariana se sentía hambrienta; desesperada por el calor de aquel infame y ruin Prego, que tan solo la humillaba y genuinamente parecía disfrutar de hacerlo.
—Voy a hacer que te arrepientas de tus palabras. — dijo Mariana tomando el miembro de Renato para luego llevarlo a su boca.
Renato sentía la cálida humedad de la lengua de aquella mujer terca y caprichosa, y en ese momento no pudo evitar cuestionarse que era lo que, hacia allí en ese