Capítulo 127: Chismes infundados.
—Eso es todo por ahora. — decía el nuevo investigador, Julio Bernier, mientras terminaba su exposición sobre los riesgos que había en los químicos supuestamente utilizados en las fábricas Urriaga.
Julio había tenido que repasar todo en tan solo unos días, para no quedar expuesto al ridículo por culpa de Mariana Urriaga quien a toda costa junto a su padre intentaban encubrir lo que ya todos sabían; después de todo, y aun cuando era legalmente un médico pediatra, no había ejercido jamás aquella profesión que hizo tan solo para complacer a su madre.
—¿Ya viste?, el nuevo investigador es guapísimo y muy joven. — decía una estudiante que hacia su pasantía en el consultorio de Arianna, a otra.
—Si, y dicen que es además el hijo de una familia muy importante estadounidense, ósea que tiene mucho dinero… — murmuró la otra.
—Tal vez deberíamos lanzarnos para bien que se lo gana, después de todo, y con lo que Arianna Bellucci ha hecho al treparse sobre Leonardo Prego, sabemos que no habrá consec