Capítulo 126: La pesada soledad.
La soledad pesaba, y aquella en la que se estaba atrapado teniendo a una persona a su lado, era peor que ninguna otra. Renato bebió de aquella botella de bourbon casi vacía, y se vio a si mismo rodeado de varias botellas ya vaciadas en su totalidad. Había estado bebiendo.
Mariana le había dado la noticia de que sería padre; él tendría un hijo con aquella mujer, tal cual era el plan original para quedarse con aquella herencia que había dejado su madre antes de partir al más allá, y con la cual los hizo competir a él y a su hermano gemelo una última vez, sin embargo, ahora que sabía que él era el ganador ya que logró dejar embarazada a su esposa primero que Leonardo a la suya, no se sentía con ímpetu con el que hacía meses disfrutaba superar a su hermano gemelo…en realidad, todo parecía tan carente de sentido que se sentía miserable.
Aquellos diez billones pronto estarían en su cuenta bancaria inflando aún más su ya acaudalada fortuna; aquella que no lograría terminarse antes de morir,