Capítulo 108: Ansiedad.
Nelson apretó los dientes al mismo tiempo en que disfrazó su rabia con una sonrisa. Apretando el hombro de su abuelo a manera de disculpa, decidió que haría pagar a ese maldito Urriaga por haberle hecho eso a su querido abuelo.
— Con mucho gusto acepto el cargo de mi abuelo, y prometo que llevaré a esta compañía justamente a dónde tiene que estar. — prometió el joven de cabello negro y ojos grises.
El consultorio, al igual que el hospital estaba completamente lleno; el número de pacientes se ha