Adanna
Habían pasado más de una semana y cada día me mostraba peor ante los demás. Tanto así que Iron ya me prohibía salir de mi habitación. Decía que solo estaba traumando a los sirvientes y a Isa.
Y eso, de alguna forma, me daba satisfacción, porque podía escabullirme sin problemas.
Nadie quería acercarse a mí. Me mostraba con mi mejor disfraz ante todos. Empecé a usar el truco de las cápsulas de sangre.
No solo eso, también incluimos otros fluidos desagradables y hediondos. No sabía dónde Ca