Dos años después…
Adanna
La brisa me levantaba el cabello mientras mi vista estaba presa en el horizonte. Observé la marca en mi muñeca, cada día más clara y brillante.
No entendía por qué estaba viva aún.
Quizás era el deseo de proteger al pequeño Iker, o tal vez todo estaba relacionado con esta marca.
Más de tres años presa de un veneno y todavía mi cuerpo no terminaba de destruirse. Esperaba poder criar al pequeño Iker hasta que pudiera defenderse solo y luego morirme y reunirme con mi mate,