Siete meses después…
Adanna
El cielo estaba gris, al igual que mi ánimo.
Yo, sentada en una silla en mi habitación, observaba el paisaje que se reflejaba a través del cristal de la ventana. Quizás llovería… tal vez no. Daba igual.
El ambiente era melancólico, como mi vida.
—Señorita, debe comer algo —insistió Reen, por enésima vez.
No le contesté, tampoco me moví. Me quedé en la misma posición estática, como lo había estado toda la mañana. Mis ojos se cristalizaban y mi corazón estaba ensangren